Del sueño a la Realidad...

Sueño que me despierto, veo las nubes detrás de los árboles, me levanto y atentamente observo el rostro reflejado en el espejo... preguntándome quién es la que está durmiendo.

martes, 14 de enero de 2014

De la soledad y el vacío.





De repente algo (da igual el que) hace que nos demos cuenta de que todos estamos solos y vacíos.

Noooooooooooooooooooooo! (gritamos horrorizados)

Podemos pararnos, si, nos paramos, respiramos hondo y...nos decimos a nosotros mismos con aire resignado.

- Vale     Y en realidad estamos pensando:  (vaya mierda) 

Y discernimos  (que es lo que más solemos hacer)... Así que esto es la verdad?

ESTAMOS SOLOS Y VACÍOS

Entonces...  (Volvemos a discernir)  Ahora qué?

Respiramos hondo y nos decimos para nosotros mismos. (falso, todo lo que nos decimos o oímos es falso)

No necesitamos nada.
Si estamos así solos y vacuos, entonces podemos llenarnos de todo lo que nos de la gana. (Falso conformismo positivo)

Empezamos a hacernos una ligera idea... (solo figurada)

y como nadie interfiere, por casualidad, entre tanto pensamiento podemos llegar a darnos cuenta (ojalá que sea más pronto que tarde)  -

nosotros decidimos, y decidimos llenarnos de las cosas que nos llenan de verdad (no de rellenos).

Biiiiiiien!  O yeeeahh! la cosa empieza a parecer algo... Aunque no tenemos ni idea en realidad... como hemos decidido llenarnos, nos quedamos quietos y en silencio ocurre que lo obvio se hace presente y entonces descubrimos la verdad.

Descubrimos que nada es nuestro, que nada tenemos, que nada nos pertenece, que no hay nada de nada... y la nada... nos hace libres. Nos hace poderosos. Nos hace felices.

Y empezamos a ser más tolerantes con nosotros mismos y así vamos descubriendo que la cosa del vacío y de la soledad no está tan mal, y... en ese paraíso perdido decidimos gritar lo más alto que podemos.

AAAAAAAaaaaaAAAAAAhhhhhhhhhhhh,  Gritamos para soltar, y soltando nos damos permiso para más... así que volvemos a gritar y ... luego lloramos, más tarde pataleamos, hacemos todo lo que se nos ocurra, pero...

Siempre acabamos por darnos cuenta de que eso tampoco sirve de nada, porque nadie nos escucha, nadie nos ve, a nadie le importa.

Nada importa. Solo hay vacío. Nada más. La soledad obra consciencia y en el vacío silencios sólo somos pura consciencia. Nada menos y nada más.

Es entonces cuando nos permitimos quedarnos parados, como no?  Estamos anonadados, sin habla, no podemos dar crédito, porque no hay crédito donde no hay nada.

Así que nos quedamos quietos ahí... hasta que tarde o temprano, algo, algo... lo que sea, nos inspira, nos penetra y esa energía indefinible nos da la fuerza para movernos,

Entonces, en ese instante cobramos la absoluta certeza de que sea lo que sea que hagamos es real, es presencia, es presente. 

Entonces vemos que por poquito que logremos avanzar, la realidad avanza con nosotros y al respirar notamos lo bien que sienta caminar tan ligero de equipaje y vemos que bien se vive sin nada en los bolsillos.

Caminando en el fluir de la vida, poco a poco el ruido se detiene. A veces nos dormimos, somos humanos,... y soñamos que hay más... pero los llamados a despertar tarde o temprano volvemos a abrirnos a la vida libres y  ponemos la intención ser auténticos y de llevarlo a cabo cada día, ponerlo en práctica, sabemos que compartirlo es concienciar y concienciarse en todas las personas del verbo, quizás lo hacemos por recordar o simplemente por que nos sienta bien.

No  importa, que más da, si al final estamos siempre solos y vacíos y hablando en primera persona del plural.

Si estás leyendo y te sientes uno de los nuestros, COMPARTE. 

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Gracias

jueves, 12 de septiembre de 2013

SI QUIERES






SI QUIERES cambiar el mundo... ama a un hombre... realmente ámalo...
Ama al hombre cuya alma llame a la tuya con claridad... 
al hombre que te ve... 
al que tiene suficiente coraje como para tener miedo...
Acepta su mano y guíala suavemente hacia el fondo de tu corazón,
donde él pueda sentir tu calidez y descansar... 
y quemar su pesada carga en tu fuego...

Míralo a los ojos... encuentra a sus padres y abuelos,
y esas guerras donde sus espíritus lucharon en tierras lejanas, 
en tiempos remotos… encuentra sus dolores, y peleas y culpas sin juicio... 
y déjalo todo ir… suéltalo… siente su carga ancestral…
lo que busca es un refugio seguro en ti… 
déjalo derretirse en su firme mirada, sabiendo que no necesitas 
espejar esa furia… porque tienes útero… una puerta profunda y dulce…
para lavar y renovar viejas heridas…

SI QUIERES cambiar el mundo… ama a un hombre… realmente ámalo...
Siéntate delante de él… en la plena majestuosidad de tu femineidad...
en el aliento de tu vulnerabilidad… en el juego de tu infantil inocencia… 
en las profundidades de tu muerte…e invítalo a florecer… 
suavemente entregada… 
y permite que su poder masculino de un paso hacia ti… y nadar juntos
en el útero de la tierra en silencioso saber… y cuando se retire …
porque lo hará… escapando asustado a su cueva...
reúne a tus abuelas en torno a ti… envueltas en su sabiduría...
escucha sus tiernos susurros... calmando tu asustado corazón infantil...
invitándote a la quietud... y espera pacientemente su retorno...
siéntate y canta junto a su puerta... una canción de remembranza...
de que puede calmarse una vez más..

SI QUIERES cambiar el mundo... ama un hombre... realmente ámalo…
no engañes a su pequeño niño…con astucias y artimañas y seducción
y brujería… sólo para dejarlo atrapado en una red destructiva de caos
eso no es femenino..es venganza…es el veneno del linaje corrupto...
del abuso de las eras… de la violación de nuestro mundo…
eso no le da poder a la mujer... sino que la reduce mientras lo castra 
y nos mata a todos… y si su madre no lo pudo sostener, muéstrale
una verdadera mujer y ahora dale sostén y guíalo con tu gracia
y profundidad… ardiendo en el centro mismo de la Tierra...
no lo castigues por sus heridas que no responden a tus necesidades
o a tus criterios… llora dulces ríos por él...
lleva toda esa sangre de regreso a casa…

SI QUIERES cambiar el mundo... Ama a un hombre…realmente ámalo...
Ámalo hasta desnudarte y sentirte libre...
Ámalo hasta abrir tu cuerpo y espiritu al ciclo de nacimiento y muerte...
Y agradécele la oportunidad...mientras danzais juntos a través de los vientos..
.y bosques silenciosos...

Sé tan valiente como para ser frágil... y déjalo beber de los suaves 
y embriagadores pétalos de tu ser…
Déjale saber que puede sostenerte... pararse y protegerte…
déjate caer en sus brazos, confiando que puede tomarte…
aún si te han dejado caer miles de veces antes…
enséñale a rendirse… rindiéndote...
y únete al dulce vacío del corazón del mundo...

SI QUIERES cambiar el mundo… Ama a un hombre... realmente ámalo...
anímalo… nútrelo... permítele... escúchalo... dale sostén... dale sanación…
y tú… a cambio serás nutrida... sostenida y protegida…
sé brazos fuertes y pensamientos claros y flechas apuntadas...
por que él puede... si lo dejas ser todo lo que sueñas…
si quieres amar a un hombre…ámate a ti misma…ama a tu padre...
ama a tu hermano… a tu hijo... a tu ex pareja... ama desde el niño
a quien has besado por primera vez…
hasta el último por quien has llorado..
agradece los regalos de tu camino... hasta este encuentro 
con el que tienes frente a ti ahora...
y encuentra en él la semilla... de todo lo que es nuevo y solar...
una semilla que puedes nutrir para ayudar a plantar y cultivar un nuevo mundo juntos…

LAUREN WILCE

miércoles, 17 de julio de 2013

ALUSIÓN



Nada es personal, nada es eterno.

No busco más ni menos.
Comprendo y perdono lo máximo que puedo.

Tengo el espíritu tranquilo, el alma abierta y la mente pacífica.

Veo, escucho, siento... Aunque se que todo ello no es más que mi percepción microscópica.

Doy un paso y luego otro y otro más...
Todos me acercan y me alejan sin pretender que quepa en mi entendimiento hacia donde o el por qué.

Vacilo de vez en cuando y cuándo sucede me conmino al más alto grado,
Con la fe intacta.

Ya no me afectan las apariencias, ni los reflejos en los que se miré nadie.

No crítico ni ofendo, pero pido respeto con la voz alzada si es necesario.

No espero que nadie me siga, ni que nadie comprenda, cuando escribo es por que me place y nace lo que alumbro, perfecto como todo.

Soy lo que soy y así me expreso.

Si alguien se ofende, que agudice el oído porque una vibración distorsiona el medio y yo...
Como siempre apago velas y me retiro a un silencio cómodo y certero, donde me hábito a mi misma y me encuentro siempre.

Aquí es el lugar, ahora es el momento, así la forma y lo demás sobra.



sábado, 13 de julio de 2013

AQUI ESTOY





Tengo el latido precipitado y el estómago revuelto, me remueven los recuerdos... Es cierto que dejamos muchas horas y más sueños entre las paredes derruidas, pero también cierto es que entre mucho escombro aún quedan recuerdos y que afloran sonrisas y carcajadas, quizás fue mi época más loca... ya no soy tan supersónica , y tampoco ahora me quedan horas sueltas, sin embargo mirandome como siempre en las siete dimensiones galácticas aun de vez en cuando encuentro furtivamente el ramalazo afilado y el gusto por soltar lo primero que me dictan los dedos, antes de que llegue el pensamiento y lo descomponga a cuartos hasta que quede solo humo.

Quiero pensar que entre tanta realidad aún me queda algún sueño por el que apostar, y sonrio cuando pienso que aquí mismo perdí hasta el último céntimo. 

Es curioso ver las cosas con el tiempo. Antes no concebía el tiempo y todo era inmediato y fugaz. Ahora las visión de todo se me ha estirado y el tiempo me parece un acierto y la distancia una conquista.

Aunque quiero creer que aún me queda una chispa que alumbrar, hoy quiero compartir de nuevo lo que nunca he sentido propio y lo que nace alumbrado por la inspiración centelleante de esta noche extraña.

Quiero ser otra vez, tan distinta y tan de siempre, como salga.

Quiero colocarme sin sentir remordimientos, confundirme y que no me importe mañana, quiero que las cosas sucedan para todos y para cada uno sin que nadie entienda que es personal u objeto de uso indiscriminado.

Quiero escribir al aire, como en los viejos tiempos por nada, o simplemente por el bello recuerdo del antiguo contacto de unos seres desconocidos que amantes de mariposas fluyen por las noches solitarias como aullidos sin que nadie les oiga, llenando de sueños las noches vacías.

Quiero llenar una página nueva, donde cualquier cosa sea realidad efervescente, tan fugaz que el aleteo de un parpadeo las disuelva de la memoria. Quiero ser tan libre que el viento se estremezca cuando le roce los labios con la estela de una inspiración sin rienda.

Quiero llegar donde en realidad nunca podré llegar y ser solo aquí más allá de mis limitaciones circunstanciales, más allá de mi piel y mis memorias tergiversadas y mucho más allá de los supuestos.

Quiero lanzar bocanadas de alientos en un momento y luego desaparecer sin apego, que mañana sea indistinto y que la alegría del verano contagie mi despertar.

Quiero que me parezca suficiente la tierra y que entre el murmullo de voces y los ojos que miran aparezca la presencia como una estaca y SER sobre todo de carne y hueso.

Y no importa que nadie entienda, no importa lo que ocurra luego, tan solo quiero este momento y dejar abierto el renglón para que lo tome el que algo quiera... 

sábado, 29 de junio de 2013

DE LO PERSONAL Y DEL AMOR PROPIO




Una de las cosas que más me costó entender cuando di con el concepto transpersonal fue precisamente la gran extensión del mismo. Quizás mi mente era aún demasiado estrecha y demasiado escurridiza para poder darme cuenta de que es sin duda el pilar de la gran comprensión. 

Hablo o hablamos siempre desde nuestra pequeña visión particular sin tener en cuenta, muchas veces sin percatarnos siquiera que no es la realidad, sino nuestra propia, estrecha y particular percepción de un hecho, un momento, un supuesto. 

Después de todos estos años trabajando en la amplitud de miras, me doy cuenta de que la entrada y la salida es la mente. Todo está en la mente, mucho más allá de lo imaginable está ya configurado en la mente y hasta el concepto mente es mucho más amplio de lo que nunca, por más que busqué pude imaginar. 

Hoy todo se vuelve relativo. Las circunstancias pasan igual, los hechos, las sensaciones, las emociones, los miedos, todo igual que antes, sin embargo ahora sé que todo lo que ocurre, ocurre sólo en mi mente. Más allá, la gente que está implicada en mis circunstancias, las que rozan mis emociones, las que hacen saltar mis dudas o destapan mis miedos, están, pero soy consciente de que viven otras percepciones con otras emociones, otras dudas y otros matices que hacen que al final “su película” y mi película sean considerablemente distintas. 

No es mucho lo que he aprendido, saber que la realidad es esquiva y que delante de mis ojos existen mil velos, creencias que están programadas a nivel de mi subconsciente y que limitan mi capacidad de ser Todo aquello que soy en realidad. 

Hoy me doy cuenta de que mi humanidad es aún mayor, me miro y me sincero en nombre propio. Estoy sentada en la falda de la montaña de la humildad, mi nombre ya no me identifica, si detengo el pensamiento y expando la mirada, contemplo un horizonte pleno de sentido, con toda clase de tempestades y remolinos, sin embargo, en ese silencio ingrávido, se que todo tiene un sentido, un Sentido mayor que yo misma y mucho mayor que mi particular entendimiento, así que serenamente me quedo quieta mirando al horizonte y confío, respiro profundamente y en un supremo acto de fe le doy tiempo al tiempo para que ponga ante mi, oportunamente aquello que sea capaz de percibir. 

Mientras tanto, en esta hora de tempestad y calma, me observo sin juicio, despacio y serenamente, totalmente en silencio y me hallo más serena, más pacífica, más cercana y mis sentidos se mecen en la calma del que nada espera, del que nada ansía, del que vive en el compas del latido absoluto. 

No importa cuantas veces aún pueda derivar mi mirar, lo que más me importa es que siempre soy capaz de volver en mi, y ese mi desprendido de personalidades creadas por programaciones y condicionamientos se siente en casa, rodeado de paz y de amor propio, y al decir propio siento uno, porque no hay más clases de amor que el Amor en si mismo.

lunes, 10 de junio de 2013

LA VERDAD SOBRE SI MISMA





La verdad no necesita demostrarse  a sí misma: existe, creamos en ella o no.

sábado, 1 de junio de 2013

MADURO EL SILENCIO



Maduro el silencio de mi corazón, 
despacio, 
sabedora de que el tiempo es nuestro 
y la vida un intermedio.

Los sueños se van cubriendo de pieles y plumas,
los pasos se hacen firmes y atentos,
los gestos se afinan
mientras que el presente se llena de todo
y todo es bienvenido.

A veces una sonrisa me recuerda algo,
otras...
simplemente el horizonte me da la consciencia 
de que todo llega y pasa
aunque parezca lejano y difuso.

Los dias son como un parpadeo,
imperceptible y necesario.

La tierra es el sustento de mis pies
y realidad para mis ojos,
mis raíces son puntales de vitalidad
que sacian el sendero de mi alma cálida.

Se abre el silencio pacífico 
de mis sentidos profundos.

Gracias

viernes, 26 de abril de 2013

SER AUTÉNTICO EN TIEMPOS CONVULSOS


ESPAÑA está ardiendo. Son momentos históricos repletos de confusión e incertidumbre. El desencanto recorre los caminos del país en forma de torrentera, imparable. Hoy la vida española es caminar por el desierto. Y la proeza, no entregarse al mejor postor. No existe una crisis de la política (que sí), ni de las instituciones (que sí), sino de la persona. En la sociedad actual hemos ido produciendo, fabricando seres humanos cada vez más endebles, frágiles, inestables, resbaladizos sin criterios sólidos. Son tiempos de extravío, masas de gente a la deriva. 

Dice un texto clásico: corruptio optimi pessima: la corrupción de los buenos es la peor. Los desastres de alguna parte de la vida política española asoman con altivez y alarde. La regeneración de la vida española necesita tiempo. Y su restauración es un tema complejo: no es fácil recuperar al enfermo en estas condiciones. 

Soy un optimista nato. Siempre veo la parte buena de las personas y de mi entorno. 

Hoy quisiera referirme a la aspiración de ser auténtico. La autenticidad está encaramada en la cumbre donde habitan las personas de categoría. Hoy estamos de rebajas en este sentido y vemos a nuestro alrededor tanta gente que lleva una doble o triple vida. 

Esta palabra, auténtico, procede del griego: authentés, que a su vez es una contracción de auto entés, que define a aquella persona que tiene en sí misma su propio, su fundamento; que es señor, que es lo que significa el verbo authenteo. Esta etimología nos abre la puerta de este jardín frondoso lleno de sugerencias. 

Ser auténtico consiste en luchar por esforzarse en ser coherente. Esta es una primera aproximación al concepto. Coherencia significa que entre lo que uno piensa y uno hace hay una estrecha relación. Coherencia es una buena realidad entre ideas y creencias, entre saber a qué atenerse y tener la conducta más correcta. 

La persona auténtica vive como piensa: es lo contrario de la doble vida o moral. Es rectitud, vivir con responsabilidad, ser capaz de ir contracorriente cuando el entorno social se vuelve permisivo y asoma el todo vale, el haz lo que quieras, o lo que se expresa en el lenguaje de la calle como vive el momento y no pienses más. 

Ser auténtico es ser verdadero. Tener una palabra y un comportamiento y la pretensión de mantenerlo contra viento y marea. Comporta sencillez y naturalidad. Sencillez es ausencia de doblez, unidad en el tipo de vida, tener un solo lenguaje frente a nosotros mismos y a los demás. 

A lo sencillo se tarda tiempo en llegar, pues es un acto de grandeza donde la persona se manifiesta como realmente es y no como los demás quieren que sea. La naturalidad es la vertiente aristócrata de la forma de ser : mezcla de espontaneidad, descomplicación, estilo propio, sin buscar la aprobación de los demás y siendo esa persona capaz de ponerse una especie de impermeable frente al qué dirán o las criticas más o menos incisivas de los que están a su alrededor, salvo que estén fundamentadas con argumentos. 

La persona auténtica está revestida de autoridad. Lo que dice, lo que hace, tiene un valor enorme, porque detrás de eso hay una solidez, un modo de ser verdadero. La persona auténtica tiene una vida equilibrada, armónica, compensada, ecuánime, conjugando bien sus distintos componentes. Esto lo voy a especificar en los siguientes apartados para ser más didáctico: 

1- Es verdadero consigo mismo: es decir, su comportamiento es claro, nítido y cuando dice una cosa dice lo que siente y lo hace siendo responsable de esa afirmación. 

2- Ama la verdad por encima de todo: la verdad que uno es, la verdad de otro y la que se refiere a lo que es el mundo actual y a lo que nos rodea. El demagogo, dice lo que la gente quiere oír y oculta la realidad de lo que está pasando, el demócrata dice la verdad y trata de mejorarla en lo posible. El que es auténtico llama a las cosas por su nombre y es capaz de ir contracorriente aunque la mayoría diga otra cosa, evita la mentira y la personalidad múltiple y el cambio de chaqueta y la psicología del rumor malintencionado. 

3- Esa persona se esfuerza porque dentro de ella existan el menor número de contradicciones posibles. No se puede ser de izquierdas y vivir como uno de derechas. No se puede amar la cultura y pasarse el día pegado a la televisión, no se puede ser cristiano y odiar al que piensa de forma diferente a nosotros. No hay verdadero progreso personal sin lucha, sin esfuerzo por limar y pulir lo que estorba, lo que no va bien. Se tarda en llegar a ser auténtico, no es un camino carretero sino empinado pero al final del mismo se encuentra la alegría. 

4- La persona auténtica sabe a qué atenerse. Tiene una orientación general en cada circunstancia para vivir desde sí mismo. Depende poco de lo de fuera y mucho de lo de dentro, de sus propios criterios. La presión externa le influye poco y no dice que algo es verdad porque lo diga la mayoría o las estadísticas. 

Esto significa: tener criterio, ser responsable, saber decir que sí y que no, cuando las circunstancias lo aconsejen. No ser la masa humana que se mueve de aquí para allá según las consignas del momento sino aquél que sabe cada vez más lo que quiere, por detrás de su conducta hay formación, conocimiento claro sobre lo que debe ser el hombre y los mejores caminos para ir creciendo como persona. 

5- Auténtica es una persona íntegra, de una pieza, con una conducta estable, que dice lo que piensa sin ofender y que ama la rectitud. Huye de la apariencia de dar una imagen hacia fuera y una distinta hacia dentro, saber defender en cualquier ambiente nuestras ideas y creencias, aunque caigan mal, o no estén de moda, o no sean políticamente correctas. Ésa es su grandeza y también su exigencia.

El que es auténtico no engaña ni se engaña, si falla, si comete un error con otra persona lo reconoce y pide perdón. Por eso la ignorancia es un mal que hay que evitar y se corrige mediante el estudio y el conocimiento y la instrucción. La autenticidad es el puente levadizo que lleva al castillo de la felicidad, es la sencillez de los sabios y la sabiduría de los santos. 

Y nos lleva de la mano hacia la madurez, que no es otra cosa que estar contento con uno mismo al comprobar que vivimos bien la teoría y la práctica, y dejamos de utilizar máscaras y fachadas y ya no queremos vivir de cara a la galería. Y esa persona ya no se esfuerza por buscar el aplauso de los demás, sino que va entendiendo que el proceso de llegar a ser uno mismo es ser más independiente de los demás en el mejor sentido de la palabra. 

De este modo se avanza en autonomía. Es la determinación de luchar contra los propios defectos de forma concreta, sin desparramarse en el esfuerzo, sin lamentaciones y sin quejas inútiles. Auténtica es aquella persona que acepta a los demás sin intentar cambiarlos, respetando su estilo pero también con la libertad y grandeza de ayudarlos cuando crea que están equivocados en algo o que sus conceptos no están bien orientados. 

El que se esfuerza por ser auténtico tiene una vida más plena. Y está dispuesto a cambiar y corregir sus faltas. Es una especie de ingeniería de la conducta que busca aspiraciones elevadas. Si la inteligencia es el arte de reducir lo complejo a sencillo, la autenticidad es el secreto de alcanzar la verdad sobre uno mismo.

Por estos caminos se alcanza una vida lograda, que no es otra cosa que haber sabido sacarle a la existencia personal su máximo jugo. Entonces uno es capaz de reírse de sí mismo, de no dramatizar una situación adversa, de no perder la paz cuando las cosas no salen como uno esperaba. 


Si definir es limitar los conceptos, ser auténtico es patrocinar la alegría. 



Enrique Rojas 
Catedrático de Psiquiatría.

lunes, 18 de marzo de 2013

MI OBRA MAESTRA


Un dia me pierdo y nada parece tener sentido. Hoy en cambio encuentro sentido a perderme y Todo parece relativo.

No importa lo que sucede y los motivos menos.  Lo que importa de este gran descubrimiento es que dentro de mi están las ganas, está la risa, está la gracia, la fuerza, la alegría, la pasión, la energía, la sensibilidad, la atención, la cercanía, la entrega, el compromiso, el Amor, la confianza, la comprensión, el sentimiento, la desvergüenza, la dulzura, la ternura, la Luz, la consciencia mayor.

Las constelaciones de mi universo interior me revelan que todo lo que busco ya es mío. Por derecho propio y  nada ni nadie me lo puede quitar.

No necesito hacer de mi una obra maestra, porque ya soy una obra maestra, porque yo lo valgo y además me lo merezco.

martes, 12 de febrero de 2013

NO ES LO QUE SUCEDE LO QUE DETERMINA NUESTRA VIDA, SI NO LO QUE DECIDIMOS HACER CON LO QUE NOS SUCEDE


Roberto Assagioli, fundador de la psicosintesis, hizo frente en 1938 a su encarcelamiento por los fascistas a causa de sus ideas pacifistas, dejándonos esta valiosa referencia en una de sus notas, vale la pena hacerle los honores.

Me di cuenta que era libre de adoptar una actitud entre varias frente a la situación que vivía. Podía acordarles un valor u otro, servirme de ella de una forma u otra. También podía rebelarme interiormente y maldecir la situación o podía someterme a ella pasiva y vegetativamente. Podía complacerme en el placer morboso de la compasión y representar el papel de mártir, o podía tomar la situación deportivamente y con sentido del humor, considerándola como una experiencia nueva e interesante... Podría hacer de ella una cura de reposo o un periodo de reflexión intenso, ya fuera sobre cuestiones personales o sobre problemas científicos o filosóficos. Podía sacar provecho de la situación para emprender un entrenamiento filosófico personal o finalmente, podía hacer de ella un retiro espiritual.
He tenido la percepción pura y clara que el asunto era cosa enteramente mía, que era libre de elegir una o varias de esas actitudes y actividades, que esta elección tendría efectos inevitables que podía prever y de los cuales era plenamente responsable. No había ninguna duda en mi espíritu en cuanto a ese poder y a esa libertad esenciales y a sus privilegios y responsabilidades inherentes.