Del sueño a la Realidad...

Sueño que me despierto, veo las nubes detrás de los árboles, me levanto y atentamente observo el rostro reflejado en el espejo... preguntándome quién es la que está durmiendo.

jueves, 30 de junio de 2011

DEL VALOR Y DEL MIEDO

No vivo temerosa del miedo, el miedo es obra y gracia que conjuga el valor y la valentía.
No hay muerte sin vida, ni tampoco viceversa. El valor suele ser proporcional al miedo, cuando tememos  morir luchamos por vivir, cuando tememos vivir acabamos muertos de cualquier modo.

Quizás de un modo intuitivo he llegado a la conclusión de que es ese dualismo el secreto de los grandes misterios, porque si subo y bajo al mismo tiempo; si vivo desprendida de heroicidades y cobardías, viviendo simplemente lo que oportunamente toca en cada instante, al final realmente da lo mismo lo que ocurra, al final lo que penetra es el modo en que lo vives, lo sientes y lo haces tuyo.

Un solo aullido delata al lobo en su solitaria vivencia; puede que logre encumbrarse a lo más alto y aullar a la luna la noche entera, pero si no baja al valle y no caza no sobrevive, porque no se puede vivir solo de amores lunares, o en una vida de madriguera y cueva.

Todo sirve, nada, absolutamente nada es importante, por eso nada puede cortarse, nada puede dividirse, todo tiene su lugar inevitable, todo suma en la plenitud infinita y nada cuenta.

LA LIBERTAD Y EL AMOR

Dijo muchas cosas Consuelo martín en su libro, de todo me quedo con la recomendación de Jose y con estas cuatro cosas que me incrusto en la presencia.  De todos modos hay una palabra que se complementa y es GRACIAS.


El amor en sí, es inmaculado, puro, nunca puede ser tocado por el pensamiento. Es tan nuevo que siempre está naciendo, no puede vivir de memoria, ni penetrar en el campo de lo ya cosechado. Su estado natural no es reflexivo.

La pasión profunda del sentirse enamorado no tiene más error que sus propios límites, pero si al expandirse rompe su limitación, ya nada puede impedir la unión completa, la locura total y la lucidez plena coinciden allí y entonces se puede comprender aquella enigmática clave que se nos dio hace tantos siglos.

Se acabaron los planes, los proyectos junto con los temores. No importan ya las experiencias pasadas ni las por venir. Nuevos en cada momento del vivir, es imposible retener nada. Un estado de locura para la mente razonable puede hacer perder la vida conocida, pero aquél que de verdad es capaz de atreverse a perder su vida estacionada, ganará una nueva vida en estado siempre naciente y en ella el amor coincide con la sabiduría del ámbito ilimitado del ser sólo uno.

Perdida ya la astucia, hija del temor y caricatura de la verdadera inteligencia, aparece la luz clarísima del verdadero amor y para comprender la unidad de consciencia plena, tendremos que acompañar a esta palabra con otras afines; sabiduría, belleza, felicidad anhelada y plenitud serena.

El amor es una fuente constante de donde brota atemporal la paz profunda, la belleza intocable, la serenidad inmensa y la alegría sencilla del ser.

El amor renueva el alma en su fuente originaria a cada instante y siempre hay que permanecer alerta al movimiento que el amor levanta.

Estando enamorados del amor, nos mantendremos abiertos de mente y corazón, libres de los opuestos y de las aparentes contradicciones y sólo así nada será igual a lo que era y seremos sencillamente desde lo más profundo de nosotros mismos amor verdadero, creadores de algo tan nuevo que efectúa una conmoción en aquel que se enamora del amor y eso genera un impulso tan revolucionario que es capaz de convulsionar la realidad relativa a todos los niveles, hasta descansar en lo real absoluto.

Volveré a mi esencia descubriéndome y redescubriéndome en el espacio ilimitado de lo real y allí se integrará la extensión completa que crea lo temporal y lo hará en un giro único, siempre libre en su plenitud, por el simple acto de amar sin más.

martes, 28 de junio de 2011

CREDOS



Creo en los milagros,
en la gente derecha, en los que tengo cerca.
Creo en las posibilidades,
en soñar que se puede y hacer lo imposible, para que sea.
Creo en la gente,
con todo, su pequeña humanidad inconclusa, sus disgustos, sus penas y su gran capacidad para sobrevivir.
Creo en la amistad,
en la buena voluntad, en las distancias cortas, en el abrazo abrigo y en la mirada invertebral.
Creo en los puntos suspensivos,
el gerundio indefinido, las comas, en las esdrújulas y en la expresión.
Creo en el lenguaje del amor,
en la palabra contenida, en el susurro intimo, en el silencio mirado, en la sostenida promesa y en el latido.
Creo en mí,
en mis sueños, en mis arranques, en mis corduras y en el desgastado pulso con la irrealidad.
Creo en la energía,
en la potencia que impulsa al paso a ser andado, en el gesto que acorta fríos y que guarda las espaldas descubiertas.
Creo en la vida,
porque respiro, porque siento, porque soy.

Creo, yo creo, si creo.

miércoles, 22 de junio de 2011

CUALQUIER DIA SIN NINGÚN PRETEXTO LA VIDA NOS PIDE CUENTAS



En lo incorpóreo hallé un hilo misterioso
que me condujo a la consciencia
llegué por instinto de supervivencia

siguiendo el rastro de una luz que parpadeaba
intermitente como la del faro
que impertérrito otorga al naufrago
la última esperanza desgastada,
 precipitandonme a la costa
en salvaguarda del abismo oscuro
en el que flotaba.

No hay más rumbo que el de la tierra misteriosa,
ni más salida que desenvolver los miedos,
sacar el valor cual conejo de la chistera
y voltear los bolsillos.
Porque cualquier día sin ningún pretexto
la vida  pide cuentas
rompiendo los espejos en los que acostumbraba a juzgarme
y a solas conmigo misma, sin monedas de cambio,
al final acabé confesando quien soy,
serenamente,
más allá de las palabras, los ojos y la gente.

jueves, 16 de junio de 2011

LUNA PLENA


Siempre un clarito de luna llega en la noche
y yo...  yo siempre la espero.
Bella y fugaz, entre las nubes.
la noche entra entonando notas sufíes.

Aquí no existe más reloj que el ahora,
silencio y soledad; eterna aliada, invencible enemiga
engalando con perlas la luz que riega mis sentidos.

Cada letra se agarra al pecho como una ronquera afilada
abriendo el camino a mi alma errante,
que palpita lenta y sosegada en su perenne paso.

Llega puntual la luz esclarecedora, en el segundo imperecedero
que extrae la atención del fornido espejo de mis cegueras,
y ahí está, exacta, la latencia insonora de su presencia.

Miro al cielo, la luz de nácar entra  por la ventana
sostenida y frágil, pero alumbradora.
La miro sin miedo,  me habla, la escucho,
ella me guiña cómplice un ojito, yo callo y sonrío…

…lo sabe todo la Luna.

lunes, 6 de junio de 2011

UNOS





Hay momentos
en los que la misma vida inspira,
de su aliento emana pura la belleza,
siento simplemente  gratitud, 
disfruto el paisaje y la desnuda emoción,
el silencio me llena en la vasta contemplación
y todo fluye.